Bienvenido de nuevo, queridos lectores (y con esto incluyo a
ambos géneros dado que en este caso tanto el adjetivo como el sustantivo es
neutro) a este apasionado blog sobre la vida la filosofía y… a este apasionado
blog.
Tengo malas noticias para vosotros y es que estoy
emocionado, ansioso, expectante, inquieto y siento informaros, para vuestra
desgracia, que me pongo muy pesado cuando visito estos estados de ánimo normalmente
extraños para mí.
¿Y por qué tanta emoción?, os preguntaréis. Pues bien, os informo para
aquellos que no lo sepan que se acerca el Viña Rock, más concretamente el
próximo miércoles 1 de mayo empieza el susodicho festival, y un servidor tiene
su entrada para allá.
Pero, ¿y por esto tanto? Pues sí señoras y señores,
caballeros y cabelleras, para esto tanta emoción; pues ir al Viña Rock es mucho
más para mí que un simple grupo de conciertos de grupos nacionales, mucho más
que una acampada, el Viña Rock significa mucho más para mí.
Muchos no lo entenderán, estoy seguro, más aún si digo que
no me va demasiado el estilo de los grupos (el punk no es lo mío precisamente),
sobre todo últimamente que se han ido introduciendo otro tipo de grupos más en
plan hip-hop o, como llamarlo… pseudoskaperroflautismo?, lo cual es básicamente
un puñado de tíos interpretando el papel de perroflauta (con cuatro rastas,
pantalones bombachos, etc) con cuatro trompetas y tocando… LOS HUEVOS, porque
otra cosa no se puede decir, en fin, los gustos cambian por muy absurdos que
sean.
Pero si la música no es, ¿cuál es el origen de tan profunda
admiración? Pues bien, ahí va mi explicación. Vivo, como todos, en un mundo con
millones y millones de normas (normas de comportamiento, leyes…), un mundo
donde debes adaptarte para poder sobrevivir, aceptar lo que se espera de ti e
interpretar tu papel. Sí, todos lo hacemos de una manera u otra. Mientras hagamos
lo que se espera de nosotros, mientras aceptemos los supuestos convenios de
comportamiento, no pasará nada, a nadie le molesta, nadie se queja.
Y esto es medianamente entendible. El ser humano es un ser
de costumbres y, por tanto, vive cómodo con un entorno predecible y sencillo
donde todo pasa como debería pasar, o al menos como es capaz de imaginarlo
nuestra mente.
Sin embargo, unos aceptan mejor que otros esta situación, y aquí es donde os cuento mi
caso y el que creo que es de muchas más personas. El mundo no es estático, la
estaticidad la imponemos nosotros y no deja de ser más que una ilusión: no hay
que viajar demasiado para encontrarse con otra cultura y otra forma de ver la
vida. Los que sabemos esto, los que consideramos que no hay una mejor o peor
forma de vivir, sólo formas diferentes vivimos en constante frustración al
vernos forzados a vivir en un entorno estático y cerrado donde debemos
reprimirnos para sobrevivir.
Es entonces cuando llega el Viña Rock. Y muchos dirán: Oh,
un festival de rock. Un montón de perroflautas viviendo entre mierda, drogas y
delincuencia. Otros dirán: Oh, el Viña Rock, un festival de vendidos donde no
hay lugar para la buena música. Y puede que tengan razón.
Sin embargo, para mí significa salir de ese mundo estático
del que hablaba antes para poder encontrar un lugar para ser yo mismo. El año
pasado fue mi primer año y, a pesar de las constantes lluvias, pude respirar
una gran ola de tranquilidad, buenas intenciones y felicidad. Y quizás muchos
digan que exagero y probablemente sea verdad, pero bueno, da igual porque de
aquí en 4 días estaré camino a Villarrobledo a disfrutar de nuevo de este
ambiente y coger aire para poder sumergirme de nuevo en el triste y gris mundo
real.
Este año, aunque no puedo ir con la misma grandísima
compañía del año pasado, iré con otro gran hombre con el que compartido largas
tardes de ensayo, escenarios y otros grandes momentos, así que promete ser
memorable.
Y con esto ya he mostrado mi emoción para con este
distinguido evento así que me despido. Si me da por ahí relataré a la vuelta
las impresiones de la susodicha experiencia.
Salud y
Rock and Roll.
PD: Aun tenemos sitio en el coche por si alguien se quisiera
venir, aunque sea al camping.
No hay comentarios:
Publicar un comentario