sábado, 30 de marzo de 2013

La hora de la verdad.




Tenía ganas de escribir mis mierdas otra vez y aunque sean las 00:30… ¿o son la 1 ya? Ehjé ehjé ehjé (insertar risa nerviosa); es que con tantos cambios de hora no hay quien se aclare, Ehjé ehjé ehjé ¡¡¡¡APLAUDAMOS CON LOS CODOS MIENTRAS NOS DÁ UNA EMBOLIA CEREBRAL CANINA HASTA QUE SE NOS OLVIDE CÓMO CAGAR Y NOS TENGAN QUE SACAR LA MIERDA A CUCHARADAS!!!!

¡¡¡¿¿¿PERO CÓMO NO TE VAS A ACLARAR PEDAZO/PEDAZA DE MELÓN/MELONA???!!! En un mundo totalmente informatizado, donde hasta el reloj de los tamagochi que están muertos de hambre, encerrados en el más oscuro rincón del cajón más olvidado de la casa se cambia totalmente solo, todavía hay gente que no sólo no lo llega a entender, sino que invadidos por un terror infernal arremeten contra el mínimo nivel de raciocinio apareciendo en las noticias explicando el grandísimo problemón que les ha supuesto este catastrófico y complejísimo cambio.

Me irritan, me exasperan, me llenan de odio todas aquellas personas que no son capaces de entender que lo que hasta ahora llamaban una hora, a partir de cierto momento va a ser otra. “Nos quitan una hora, qué mal”. ¿Pero cómo que nos quitan una hora? La hora sigue estando ahí, sólo se llama de otra forma, ¿tan difícil es de entender? Encima te hacen el favor de cambiártela un domingo, que si trabajas sí te influye (trabajadores madrugadores de los domingos quedan perdonados, a ellos sí les quitan una hora), pero la grandísima mayoría de la gente no lo hace, así que, ¿qué más da que en vez de comer  a las 2 se come a las 3? ¿Qué más da si te levantas a esa hora? ¿Acaso no está hecho el domingo para descansar?

Y no acaba la cosa con mañana, no creáis jóvenes insensatos lectores de mi descarriado blog, NO. Preparaos, porque no habéis llegado a vislumbrar el horror del cambio de hora. Preparaos, ¡¡¡OH PREPARAOS!!!, pues se acerca una gran semana para los informativos. Estas grandísimas sanguijuelas de la noticia fácil para rellenar el tiempo que no han sido capaces de cumplir a pesar de todas los horrores provocados por la liga del mal (comunistas, gays y demás demonios…) y los 400.000 goles que metió el orgullo de nuestra nación, es decir, la Magnánima Selección española o… (bueno, algún día tengo que hablar más a fondo de los informativos, que también tienen telita…); estos informativos, dedicarán una semana entera mostrándonos la grandísima catástrofe que ha causado este terrorífico caaaaambio de hoooooraaaaaaa (nota al lector: si lo ha leído usted con voz de miedo, sepa usted que es idiota, probablemente tanto como yo mismo).

Siempre me ha parecido patético este movimiento generalizado de nerviosismo por una causa tan estúpidamente simple y sencilla de asumir a mi opinión. Es cierto que quizás al principio el hecho de acostumbrarte el lunes a un nuevo horario pueda costar ligeramente, pero sinceramente creo una pérdida de tiempo y de saliva todas aquellas conversaciones que tengan que ver con esta cosa. De hecho, ¿qué mierdas hago yo hablando de esto? Ahora no hablo, ahora hablo de los planetas huérfanos.
Para aquellos que no lo sepan, los planetas huérfanos son aquellos que han sido despreciados por todos los sistemas solares, ni siquiera los malvados agujeros negros. Están tristes y solos, perdidos en la oscuridad del frío, cruel y vacío universo.

Los planetas huérfanos necesitan nuestra ayuda y amor. Por sólo 19,95 € al mes puedes hacer que uno de estos planetas se sienta menos solo y te mande dibujitos y todo eso.

Apadrina un planeta y calma tu conciencia por un tiempo.

Un saludo y sed buenos.

Pd: Es posible que el planeta no mande dibujos. Los planetas no tienen manos ni cabeza y aunque lo tuvieran no podrían apoyar el papel en ningún sitio porque están en el espacio.

Pd2: El papel no podría existir tampoco porque dado que es un planeta sin sistema solar la temperatura suele ser bastante fresca, es decir, un frío de cojones, suficiente para que no se cree la vida y por tanto no hay árboles y no se pueden fabricar papel.

Pd3: Aunque pudiera hacer el dibujo agradeciendo tu inestimable y superútil ayuda, estos planetas se encuentran a una miaja de años luz de La Tierra, por lo que tardarían en llegar unos cuantos miles de años suponiendo que tome una trayectoria correcta y no se desintegre en la atmosfera y todo eso. Así que ha de saber que a no ser que pueda vivir unos cuantos miles de años no podrá ver el dibujo porque estará muerto/muerta.

martes, 19 de marzo de 2013

Misantropía


Me aburre, me aburre mucho el mundo, todo él, con su forma tan previsible e irracionalmente racional y monótona. La vida se reduce a la mera existencia y la existencia al entretenimiento. Objetivos banales llenan nuestros sueños y esperanzas vacías nos reconfortan. Somos muertos, muertos vivientes que poblamos la tierra ignorando nuestro inevitable destino como si eso nos fuera a librar de él.

Me irrita, me irrita el hombre que camina sobre un dios omnipotente sobre lo que le alcanza la vista mientras teme el más mínimo soplido por parte de la madre Tierra. El hombre, conquistador de nada y enemigo de todo, y no termina siendo más que un niño asustado a merced del caos.

Me fascina, me fascina el caos y su magnífico orden. Me pierdo pensando en la ambigüedad de la supuestamente perfecta lógica terminando mis torpes reflexiones con una interminable carcajada como espectador de la mayor comedia jamás escrita.

Y como espectador me encuentro ante la torpeza del ser humano desempeñando el papel de poli estúpido de las comedias americanas. Este curioso personaje avanza en la trama a base de tropiezos manteniéndole dando vueltas en el sitio cual perro persiguiendo su propia cola, con perdón de los perros.

Y entonces me veo a mí mismo actuando en tan patética representación tropezando y cayendo y dando cómicas volteretas mientras destrozamos el decorado y, pese a poder ver el guion, saber que no es más que una comedia en la cual desempeñamos el más humillante de los papeles, sucumbo con mis iguales a la continuación eterna de esta obra estúpida.

En un alarde de misantropía escribo estas líneas sin razón ni agotamiento, pues no es verdad lo que busco mas mero entretenimiento y cuanto más lo pienso más me pierdo en el infructuoso mar de mis perturbados pensamientos.

lunes, 11 de marzo de 2013

La Legión de los Idiotas.


Idiotas que idiotizan con idioteces otros idiotas ya idiotizados. Idiota.

Hola a todos, insensatos que desperdiciáis vuestro preciado tiempo en hacerme un poco de caso.

Hoy, para darle un comienzo a esta… cosa un poco mejor que la introducción del otro día y dado que llevo un día de mierda bastante largo y mi nivel de hostilidad e intolerancia están alcanzando niveles suficientemente altos; creo que hoy es el día de escribir.

De lo que voy a hablaros, queridos y queridas es de lo que yo llamo “La Legión de los Idiotas”. Este concepto, a priori complejo y desconcertante es en realidad bastante sencillo si lo vamos analizando paso a paso.

En primer lugar, ¿qué es un idiota? Muchos llamáis idiotas a muchos pero creo que no se le suele otorgar a esta palabra la importancia que realmente tiene. En un primer momento podemos afirmar que un idiota es todo ser que, ya sea por palabra acto u omisión te toca los cojones. La dimensión del tocamiento en sí determina la magnitud de su idiotez hasta el punto de que alguien puede ser un pequeño idiota o un idiota colosal.

OJO, no confundir con “hijo de la gran puta” este es otro tema muy diferente. La principal diferencia se sitúa en el hecho de que el hijo de la gran puta te toca los cojones a sabiendas, pudiendo dotarle de cierta inteligencia y pudiendo adjudicarle la intención de dicho tocamiento, incluso dotarle de cierto respeto como rival.

El idiota no llega a tanto. El idiota te toca los cojones y ni siquiera se entera, es capaz de insultar tu inteligencia con comentarios absurdos y grotescamente incoherentes y ni siquiera percatarse, pudiendo llegar a frustrar a sus congéneres de maneras insospechadamente infinitas.

Llegados a este punto, por tanto podemos ampliar su definición, y afirmar que: Un idiota es todo ser que de alguna manera ha renegado de alguna parte de su inteligencia a propósito ya sea directa o indirectamente.
Esto, puede no parecer a un primer vistazo una situación crucial, de hecho puede parecer un tema banal y sin dirección. Pero no. No amigos de la intransigencia, no. Si los idiotas fueran dos o tres o cuatro o cinco o incluso seis u ocho (siete no, que es primo); no pasaría nada. Bastaría con darle un par de tortazos al día y bastaría para tener un mundo feliz lleno de gente razonable, lógica y empática.

Sin embargo, aunque no lo creáis, estamos rodeados de idiotas. Idiotas por aquí, idiotas por allá, en la cafetería, el supermercado, en los servicios de atención al cliente, políticos, profesores, estudiantes, incluso se ha dado algún que otro caso en algún banquero (estos, junto con los políticos suelen ser simples gilipollas que no llegan ni a idiotas), y lo peor de todo es que parece ser contagioso. Día tras día nacen miles de millones de idiotas idiotizados listos para idiotizar cual apocalipsis zombi. La televisión, la radio, internet, el mundo…

Últimamente salgo de mi casa y la idiotez se respira en el ambiente, llega a ser tan intensa que su efecto es hipnotizante. A veces me observo a mí mismo haciendo, diciendo o pensando idioteces pero me doy cuenta rápido.

Pero, un segundo, si todos son idiotas y yo no, entonces… EL IDIOTA SOY YO. Soy uno más, uno más de ellos… pronto me veo poniendo frases pseudofilosóficas en twitter o adoptando letras de canciones como si estuvieran hechas para mí o…  que no, que es broma.

Ya lo sabía, sé que soy un idiota, probablemente y posiblemente el que más, pues, quién no se ha rendido alguna vez a los dulces placeres de la ignorancia, la risa fácil, el chiste automático… es hermoso, ¿no creéis?

Todos somos idiotas en algún sentido y con carácter retroactivo, quien idiota tuyo es, tú lo serás de él… precioso. A esto señores es lo que yo llamo La Legión de los Idiotas. O, en un alarde de IDIOTEZ, LLDLI o La Legih.

La idiotez es frustrante, inaguantable e infinita. Sin embargo, al igual que las ganas de mear cuando vas subiendo por el ascensor, es inevitable. Por eso, y para concluir voy a dar unas pequeñas soluciones, unas más… llamémoslo efectivas y otras menos, pero todas ellas a un nivel de idiotez que espero encontréis aceptable.

Consejo número 1 para combatir la estupidez: Suicidio colectivo.

Sí, no me miréis así, sólo aplico la lógica. Objetivo: acabar con la estupidez. Estado: todos somos estúpidos. Conclusión: ¡¡¡¡¡SUICIDÉMONOS CUAL EMOS EN CELO!!!!!

Bueno vale, quizás sea un poco drástico, pero no me negaréis que no sería efectivo. A ver si os gusta más la siguiente.

Consejo número 2 para combatir la estupidez: El martillo.

Este método está pendiente de patente y no es la primera vez que lo saco a relucir. La cosa es la siguiente, cuando un ser, por palabra, acto u omisión, pase a ser un idiota, se le aplicará una dosis de “martillo”.
El “martillo” será realizar un pequeño contraataque de idiotez golpeando al susodicho idiota en la cabeza con el típico martillo de goma de feria que hace “twiki twiki” mientras se le observa con cara impasible y en silencio. La ridiculez de la situación hará el resto.

Nota importante: en casos extremos el martillo de goma puede sustituirse por dos hostias bien dadas.
Y para terminar ya sí de verdad de la buena, ahí va la última quizás menos eficaz pero la más divertida a mi parecer.

Consejo número 3 para combatir la estupidez: La conversación del besugo.

Este caso es especial para las idioteces de carácter oral y precisa de cierta inteligencia por parte del ejecutante.

El método consiste en tras haber el idiota soltado una idiotez de considerable magnitud, ante todo mantener la calma y contener las irremediables intenciones asesinas para con el objetivo de este nuestro método. Es difícil, lo sé, pero lo que viene ahora os va a gustar.

Ante la idiotez el objetivo será responder con suma delicadeza una idiotez de igual o superior magnitud pero que no desentone con el tema. A partir de este momento hay que tomar la conversación como un pequeño fuego al que hay que alimentar poco a poco para no ahogarlo, pero que si cuidamos puede convertirse en algo maravillosamente idiota.

Ejemplo:
-          ¿Montamos una cadena de televisión?
-          Vale y que se llame tele 5.

Bueno, este puede que no fuera un buen ejemplo… esta hoguera se alimenta ella sola…

En fin, espero que no hayáis perdido mucho el tiempo y la cordura leyendo esta idiotez tan grandísimamente pequeña, y recordad, todos formamos parte de La Legión de los Idiotas.

Buenas Noches y hasta otra.









Idiotas.

martes, 5 de marzo de 2013

Bienvenidos

Antes de empezar con el tema en sí me gustaría hacer dos cosas: la primera, unas pequeñas advertencias; y segunda, presentar esto a lo que la gente llama blog.

Como iba diciendo, si tras alinearse Marte con Plutón (para mí siempre serás un planeta) mientras Dios se rascaba los huevos, tú, joven e insensato lector, has acabado aquí y te consideras una persona con una moral recta e inamovible, políticamente correcta o simplemente ligeramente cuerda, te aconsejo que le hagas un favor a tu cordura, apagues tu ordenador, lo quemes, mientras viertes sangre de marsupial virgen y recitas el Apocalipsis de Juan al revés. Sólo así quedarás a salvo de tan gravísimo error.

Y ahora la presentación. No soy muy seguidor de blogs ni de demasiadas cosas en general, ni siquiera de mí mismo, de hecho dudo que alguna vez me lea. Por tanto, la idea es la siguiente: soy una persona aburrida, no sé si es porque tengo demasiado tiempo libre o por qué será, pero me aburro bastante, y cuando me aburro pienso y cuando pienso pasan cosas, y estas cosas, divertidas o no, lógicas o no, interesantes o no, estupideces o no, se acaban perdiendo ya sea por mi mala memoria o por mi propia vaguería. Y pensé: ¿por qué no atormentar a otros con mis propios y atormentados tormentos? Al fin y al cabo mucha gente ya lo hace.

Y aquí estoy escribiendo un poco improvisado mis intenciones para con este señor espacio. No prometo nada. Soy bastante vago, inconstante y más estúpido que brillante, así que leéis bajo vuestro propio riesgo, no me hago responsable de lo que pueda ocurrir.

Bienvenidos y con Dios.