Antes de empezar con el tema en
sí me gustaría hacer dos cosas: la primera, unas pequeñas advertencias; y
segunda, presentar esto a lo que la gente llama blog.
Como iba diciendo, si tras
alinearse Marte con Plutón (para mí siempre serás un planeta) mientras Dios se
rascaba los huevos, tú, joven e insensato lector, has acabado aquí y te
consideras una persona con una moral recta e inamovible, políticamente correcta
o simplemente ligeramente cuerda, te aconsejo que le hagas un favor a tu
cordura, apagues tu ordenador, lo quemes, mientras viertes sangre de marsupial
virgen y recitas el Apocalipsis de Juan al revés. Sólo así quedarás a salvo de tan
gravísimo error.
Y ahora la presentación. No soy
muy seguidor de blogs ni de demasiadas cosas en general, ni siquiera de mí
mismo, de hecho dudo que alguna vez me lea. Por tanto, la idea es la siguiente:
soy una persona aburrida, no sé si es porque tengo demasiado tiempo libre o por
qué será, pero me aburro bastante, y cuando me aburro pienso y cuando pienso
pasan cosas, y estas cosas, divertidas o no, lógicas o no, interesantes o no, estupideces
o no, se acaban perdiendo ya sea por mi mala memoria o por mi propia vaguería. Y
pensé: ¿por qué no atormentar a otros con mis propios y atormentados tormentos?
Al fin y al cabo mucha gente ya lo hace.
Y aquí estoy escribiendo un poco
improvisado mis intenciones para con este señor espacio. No prometo nada. Soy
bastante vago, inconstante y más estúpido que brillante, así que leéis bajo
vuestro propio riesgo, no me hago responsable de lo que pueda ocurrir.
Bienvenidos y con Dios.
No hay comentarios:
Publicar un comentario