jueves, 25 de julio de 2013

Cosas Serias

Bufffff, madre mía, esto ya no tiene telarañas, tiene fósiles. Malditos exámenes, clases, escuela… me han sorbido las pocas ganas que tenía de hacer nada, entre ellas escribir, y lo han hecho por un largo rato. Sé que dije que no me lo iba a tomar muy en serio, pero dado que esto es medio terapia… bueno, vamos a darle.


La última cosa de la que hablé con grandísima ilusión fue del Viña Rock, de lo que significó para mí el ir y lo que significaría haberme ido. Bueno, pues eso ya se me ha pasó hace tiempo para dejar que los exámenes me arrebataran todas mis energías en todos los sentidos, y tras el devastador resultado… bueno, como que ha hecho mella en mí. Tranquilos, que toda esta reflexión llega a buen puerto.
En mi estado de depresión y represión artística, emocional y social sólo encontraba salida en la música (oh, qué típico, pues sí), pero básicamente tres tipos de música muy diferentes y muy iguales si uno sabe buscarle su lado.

En primer lugar tenemos la música clásica. Chopin es capaz de calmar todas mis preocupaciones y el violín de Paganini con sus melodías imposibles… es una buena música para estudiar, que al fin y al cabo es lo que estaba.

Por desgracia, estudiar, como muchos sabréis es sumamente frustrante y desesperante y esto me cabrea y no hay mejor música para el cabreo que un poquito de Slayer o Pantera.

Pero me di cuenta que eso sólo me llevaba a una espiral de odio y autodestrucción, por lo que recurrí a unos amigos bastante más cercanos. Muchos los habréis conocido muchísimo antes que yo, pues soy bastante nuevo en estos caminos y aunque había oído hablar de ellos y vi un concierto suyo en el Viña del 2012, no empecé a escucharlos en condiciones hasta principios de este año, terminándolos coronando como uno de mis grupos favoritos: Mamá Ladilla.

Y es que no hay mejor forma que superar los problemas que cagarse encima y descojonarte de ellos después y para inducirme a ese estado de magnífica estupidez contaba con las letras elegantemente estúpidas de Juan Abarca.

Pero aquí no acaba la cosa, pues este lametón de rock absurdo enfocado a la comedia con tan suma inteligencia, poniendo en evidencia los soportes más supuestamente serios de nuestra sociedad me hizo querer más y más.

Escuché el disco en solitario de Juan Abarca: “La caja de nada” el cual está en descarga gratuita desde su web (Chúpate esa SGAE), el cual recomiendo totalmente, destacando la canción “Princess in Blood” la cual termina siendo una versión a ritmo de swing(?) del famosísimo tema de Slayer “Raining Blood” a guitarra española, no tiene ningún desperdicio.





Después de esto investigué y di con mi festival. Y digo “mi” festival porque a pesar de que disfruté enormemente en los dos Viña Rock a los que he ido y el Sonisphere del año pasado donde tuve la oportunidad de ver a Metallica, COB y Slayer entre muchos otros, se trata de música seria y… bueno, lo serio siempre es mentira, que es a lo que va esta basura a la que terminaré denominando entrada, dentro del basurero que se llama mi blog. Por cierto este festival es el festival Mundo Idiota (al que quiero ir pero todavía no tengo con quién).




Sí, sé que tiene ya sus añitos, pero bueno, uno se entera de las cosas cuando puede. Para los que no lo conozcan diré que es un festival donde van gran mayoría de grupos que hacer música cómica generalmente en clave de humor negro o absurdo, entre ellos Mamá Ladilla, El Reno Renardo, Dixlesia (otro grupo de Juan Abarca, esta vez como batería), Los Gandules, el Chivi, un magnífico grupo que he conocido hace nada: Puta España Musical y muchos más. También van grupos serios como Def con Dos y todo, pero bueno, os podéis imaginar el ambiente del festival con estos grupos. Yo lo hago y me encanta.

El caso es que he estado revisando las obras de dichos grupos y me han llevado por un camino oscuro y peligroso que si uno se descuida puede acabar en locura, un camino que había mirado de lejos alguna vez, que siempre ha estado ahí, pero que nunca había indagado en él.
Por este camino he aprendido a mirar la vida de una forma totalmente diferente, sacando el lado absurdo a cada situación. He aprendido que de la estupidez a la genialidad hay muy poco. Gracias a estos músicos he podido observar con más detalle las barreras de la moral y las reglas, llegando a obviar incluso las reglas sobre uno mismo. He llegado a atisbar lo que creo que es la verdadera libertad intelectual.

Resulta gracioso. Los grandes pensadores reconocidos de la actualidad me parecen payasos que se dedican a hacer un número de malabares y magia con mucho humo y explosiones mientras la gente aplaude emocionada mientras otros en la sombra se ríen de su estupidez.

He aprendido que los supuestos sentimientos de la gente casi siempre son guiones muy bien ensayadas y que encajan muy bien en la situación. Y todo esto… ¿por qué?

Porque debemos de ser serios. Y lo serio es perfecto. Y la perfección no existe. Así que lo simulamos y nos lo creemos. Aún me acuerdo cómo de pequeño me dejaba impresionar por los señores “importantes” con sus trajes, cómo cuando empecé la carrera los profesores me parecían gente seria e importante. Pero llega un momento que creces y puedes mirarlos a todos a los ojos y ves que en realidad son gente tan asustados o más que tú como aquél jabalí que embiste cuando se ve acorralado o el pavo real que saca su cola… no son más que imágenes que quieren dar.

Y todo esto… todo esto es demasiado absurdo y ridículo, pero sabes que debes guardar las formas y tratarlos como esperan ser tratados, pues tú también estás jugando a este juego absurdo y ridículo que no lleva a ninguna parte.

¿Y todo esto a qué viene? Bueno, pues esto viene por el accidente este de Galicia y por cómo se lo toma la gente. Me revienta la hipocresía y la falta de honestidad de la gente que rápido saca una lágrima por gente que no conoce pero al rato se olvida.

Todo esto viene porque estoy cabreado. Antes mencioné un grupo: Puta España Musical. Este grupo toca música de cantautor con letras de humor negro. A oídos ignorantes, pueden parecer idiotas sin ningún tipo de sensibilidad, pero sólo hacen humor negro, y el humor negro precisa de un ejercicio mental que no mucha gente puede realizar. Por lo tanto, si tienes una sensibilidad convencional, no escuches este grupo. Si te gusta el humor negro, no sé a qué estás esperando.





El caso es que estos señores, los cuales temiendo la reacción que pueda tener el pueblo levantando horcas y antorchas contra ellos no han dado sus identidades, twitteaban cosas, y yo los seguía. Me parecían de las mejores cuentas de twitter, porque sabes que lo que ponen no es copiado y es un humor negro tan basto que muy a pesar de que te partes el culo con lo que dicen, tienes miedo de retwittear, por eso de no acabar crucificado y tal.

Y llegamos al momento culmen: el accidente en Galicia. No negaré que es una tragedia y sinceramente lo siento por los familiares y amigos de las víctimas, pero no voy a poner palabras de apoyo, ni me voy a cambiar la foto de perfil por una bandera gallega en negro, ni un lazo de luto ni ninguna de esas chorradas. ¿Por qué? Pues porque no los conocía y doy gracias porque no me haya pasado a mí ni a mi familia ni amigos, pero ya. Y me llamaréis cruel, pero es así la cosa y a vosotros, todos los que estáis ahí dando la tabarra con mensajitos que nadie que tenga a un familiar en el hospital va a pararse a leer, vais a hacer lo mismo. Pondréis al twit y después os estaréis descojonando del chiste más malo del mundo.

Pues resulta que no todos son así. Los señores de Puta España Musical (sospecho que Errebé, más en particular), se ha dedicado a hacer humor negro sobre el asunto. Sí, el mismo humor negro que se hace sobre Marta del Castillo o José Bretón (insisto en que es necesario un ejercicio mental para reírte del humor negro que muchos no son capaces de hacer), pues esta vez sobre Galicia.
Puede que sea demasiado pronto, pero de ahí a que todo el mundo, incluido aquellos que los seguían y que sabían qué tipo de humor hacían los hayan denunciado y terminado quitando la cuenta… me parece excesivo. Porque claro, hacer un chiste de Galicia es cruel, pero amenazar de muerte, insultar y tal no. Por supuesto, todas esas personas que responden con malas formas se ponen en evidencia ellas mismas, pero bueno.

El caso es que estoy cabreado porque me han quitado una de las cuentas de twitter que más me gustaba y me toca mucho la moral, y por eso he escrito esta basura de entrada y ya está.


Un hachazo fuerte a todos.

1 comentario:

  1. No se supone que hay libertad de expresion??? Solo para lo politicamente correcto. Ojala sigan asi estos chicos de PEM!!!

    ResponderEliminar